Hablemos de consumismo y AMLO

El profe capitalista

Por: José Hernández

Hace ya un tiempo que he venido escuchando ciertos discursos del presidente donde habla de los excesos que hay en el gobierno en cuanto a lujos y gastos onerosos. El avión presidencial es quizás el mejor de los símbolos de esos lujos, pero hay muchos mas ejemplos.

Otro ejemplo es el tema de los sueldos que en algunos funcionarios van arriba de los 500 mil pesos mensuales, cuando un empleado de a pie podría ganar eso en 5 años o más. Y el tema se prende porque esos mismos funcionarios se amparan y refunfuñan para proteger sus derechos laborales.

Pero ese tema de la austeridad molesta a muchos cuando habla de cómo debiéramos vivir, porque ahí entra en temas delicados como la libertad.

El presidente dijo en alguna ocasión sobre el ahorro y (los mexicanos) “No (debemos) consumir de manera enfermiza. Si ya tenemos zapatos ¿Para qué más? Si ya se tiene la ropa indispensable, sólo eso. Si se puede tener un vehículo modesto para el traslado ¿Por qué el lujo?”

Y saben algo, yo entiendo al presidente. Es más, lo apoyo.

Por otro lado, hay muchos que pusieron el grito en el cielo cuando escucharon esas blasfemias. Es casi como si les quitaran sus riquezas por el simple hecho de escuchar eso. Es más, algunos ni siquiera tienen riquezas para indignarse y en el peor de los casos tienen deudas, pero aun así se indignaron, porque, al fin y al cabo, aunque no lo tengan y quizás no analizaron mas a fondo lo que les indignaba era que atentaran contra su libertad de compra, aunque en los hechos no tenga la posibilidad de compra.

Y saben algo, yo entiendo a los que se indignan porque pueda ser mínimamente tocada su libertad de compra.

Cuba es un mal ejemplo para comparar lo que está haciendo AMLO, pero Cuba es un excelente ejemplo ocupado por los que critican a AMLO. Es un excelente ejemplo porque simboliza el fracaso de un sistema económico que pretendió ser mas igualitario y que tuvo tantos tropezones como obstáculos en su camino. A la larga, el pueblo cubano tiene grandes fortalezas en su sistema educativo y de salud, pero en general da la percepción que fue un proyecto fallido.

Yo diría que fue un proyecto fallido porque Estados Unidos lo hizo fallar. Pero ese es otro tema.

Cuba también es un ejemplo de que la libertad cuando se pone en juego se degradan otras cosas. AMLO no pretende ser Cuba. AMLO cree en algo que tiene Cuba y que es digno de replicarse en todo el mundo: Cuba no está drogada por un consumismo enfermizo como lo está Estados Unidos y muchos otros países donde la libertad se respeta. Hasta la libertad de compra y de endeudarse para comprar cualquier idiotez.

El asunto es que Cuba es un gran éxito dentro de esa forma desquiciada de consumismo, pero sin libertad. Y por ello ya no sirve como ejemplo internacional.

El pez no se da cuenta de que vive en el agua porque siempre ha vivido ahí. Los mexicanos muchas veces no nos damos cuentas de nuestros hábitos estúpidos, enfermizos y dañinos de compra porque es tolerado aquí y en muchas otras partes del mundo. AMLO, si se da cuenta. AMLO sabe que el consumismo no es una condición humana, sino un fenómeno económico de relativamente reciente creación.